Tema

Ni la gasolina, ni el diésel: el fueloil es la clave para el comercio mundial y está en jaque por la guerra en Oriente Medio

· Español· El Diario

La nueva crisis energética ha pillado —otra vez— al transporte marítimo con la tarea pendiente de la descarbonización.

Las soluciones verdes aún son inviables en un sector que puede ver sus costes disparados en un conflicto duradero en Oriente Medio El FMI alerta de que los hogares vulnerables soportarán la “carga más pesada” de la guerra en Irán Con los precios del petróleo disparados, todos los ojos están puestos en las gasolineras.

Refinos clave como el litro de diésel, en el caso de España, están 30 céntimos más caros que antes de que Israel y Estados Unidos atacaran Irán, desatando una nueva guerra en el Golfo Pérsico.

Y en Estados Unidos, el galón de gasolina (unos 3,8 litros) ha superado los cuatro dólares por primera vez desde 2022, una barrera psicológica en un país que pasa la vida al volante.

Y, sin embargo, con la mirada centrada en las estaciones de servicio, pasa desapercibido el devenir de un refino del crudo que es clave para el comercio internacional y para muchas economías emergentes.

Se trata del fueloil, un ‘residuo’, prácticamente el poso del barril del petróleo, que queda una vez se han extraído la gasolina, el diésel y los otros productos de mayor valor.

Su uso está casi en extinción por ser muy contaminante, pero es el combustible clave de los grandes mercantes que transportan contenedores por todo el mundo y también de los países más pobres sin margen para invertir en renovables.

Ahora bien, el concepto de este producto en sí es “muy vago”, como detalla el presidente de la Comisión de Energía del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid, Jaime Segarra. “El crudo se somete a una destilación fraccionada en las refinerías para separar los elementos según su densidad.

El fueloil es toda una gama de productos y, en concreto, el búnker es el que se utiliza para los buques mercantes, que es más denso que el que utilizan los camiones”, apunta en conversación con este periódico.

El crudo procedente del Golfo Pérsico es fundamental para la producción del combustible pesado, como apuntaron los analistas de la firma XTB hace unas semanas.

El Arab Light de Arabia Saudí genera aproximadamente un 50% de residuos aptos para ese búnker, frente a

原文链接: El Diario