Una extensa red de opacos contactos y el control del estrecho de Ormuz alimentan la economía de guerra de Irán
El patrón productivo iraní no solo no ha colapsado tras el conflicto armado, sino que ha entrado en modo economía de guerra con signos de vitalidad pese al deterioro presupuestario de varios decenios de sanciones internacionales, escasez de divisas y una inflación crónica.
La Casa Blanca ha rescatado al enfermo económico persa, que se lucra de un barril de petróleo de tres dígitos Ni la gasolina, ni el diésel: el fueloil es la clave para el comercio mundial y está en jaque por la guerra en Oriente Medio Irán ha convertido la guerra en un pingüe beneficio.
En las mismas narices de sus dos agresores: Estados Unidos e Israel.
Una tupida y eficiente red de negocios opacos vinculados al tránsito petrolífero y gasístico con peaje por el geoestratégico estrecho de Ormuz , bajo el estricto control del régimen de los ayatolás y vigilancia aún más férrea de la Guardia Revolucionaria, ha sacado de la UVI a la maltrecha economía persa.
Los ingresos caídos del cielo de un barril que se ha disparado hasta los triples dígitos y las regalías adicionales solicitadas a buques bajo bandera de países a los que la cúpula dirigente iraní otorga el plácet de amistad diplomática —como India, que inició el tráfico de petroleros por la pasarela del Golfo Pérsico—, han proporcionado los balones de oxígeno que las arcas iraníes demandaban como agua de mayo para sanear las cuentas estatales.
Teherán ha convertido la presión geopolítica global en ventaja estratégica al cumplir el mandato de Alí Jamenei de regionalizar, primero, y globalizar, después, las hostilidades armadas.
El líder espiritual asesinado por los ataques aéreos de EEUU e Israel al inicio del conflicto estaba en lo cierto.
Su país tenía la capacidad de protagonizar un doble efecto bumerán.
Dañar, por un lado, a la economía mundial y sanear, al mismo tiempo, la suya propia en caso de guerra abierta con Washington y Tel Aviv.
El sistema productivo persa ha entrado en una fase de rápida y profunda transformación.
Desde una economía sometida al yugo de las sanciones internacionales por los avances en su programa nuclear —siempre declarado de uso civil por parte del régimen— hacia un modelo en emergencia
原文链接: El Diario
