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1-1. El Málaga resiste el empuje del Dépor y sigue en la pelea por el ascenso directo

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A Coruña, 4 abr (EFE).- El Málaga se mantiene en la pelea por el ascenso directo después de sumar un punto de oro (1-1) en Riazor, donde el Deportivo, que pierde el golaveraje con el equipo andaluz, se adelantó en el minuto 74 con un tanto del italiano Mulattieri, neutralizado poco después por Adrián Niño, antes de que el duelo, trepidante e intenso, ofreciese ocasiones a ambos para ganar.

El Málaga interpretó muy bien el partido, pese a que unos minutos de zozobra mediado el primer tiempo lo pudieron condenar.

En ningún momento renunció al balón y supo sufrir cuando el Dépor encontró las bandas, especialmente la derecha con Alti, para mostrar su arsenal ofensivo.

Hasta el último suspiro de la primera parte, el conjunto deportivista amenazó con romper la igualada.

Entre el minuto 40 y el 44 disfrutó de dos ocasiones claras.

Primero en un disparo de Alti que se estrelló en el exterior de la red, después de que Luismi Cruz sorprendiera con un saque de banda rápido que cogió descolocada a la defensa malagueña.

Después, con una espectacular volea del italiano Quagliata que desvió Alfonso Herrero con una magnífica estirada.

El Málaga pisó el área gallega, pero sin amenazar.

Todo lo contrario que su rival, incisivo en la presión.

Un robo de Stoichkov a Puga generó el primer aviso con un remate de Bil Nsongo que desvío un defensor.

Poco después, el delantero camerunés tuvo otra ocasión tras robarle el esférico a Juanpe al borde del área.

Fueron momentos de dudas para el equipo de Juan Funes, que respiró cuando, en el minuto 26, el colegiado anuló un tanto de Stoichkov por un milimétrico fuera de juego.

El segundo tiempo arrancó como terminó el primero, con el Dépor volcado.

Nada más reanudarse el duelo, Herrero apareció nuevamente para salvar al Málaga tras un tiro de Mario Soriano.

El italiano Quagliata recogió el rechace, pero remató, con su pierna mala, demasiado alto.

El Málaga quería salir de su campo, pero la presión rival se lo impedía.

Riazor, con más de 28.000 espectadores, apretó y su equipo subió su intensidad.

Hidalgo no tardó en intervenir.

Yeremay y Mulattieri saltaron al césped y el italiano, tras una gran jugada individual de Mario Soriano, casi marca un

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