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Mark Zuckerberg: un tecno bro siniestro sentado a la diestra de Trump

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Elon Musk, Jeff Bezos y Sam Altman de OpenAI, alguna vez fueron progresistas.

Zuckerberg también, hasta el punto de bloquear a Donald Trump en sus plataformas.

Desde entonces, hace lo posible por ganarse el favor del mandatario.

El giro de Meta ha sido copernicano Puede que, llegados a este punto, escribir sobre Mark Zuckerberg sea aburrido, pero hasta hace muy poco se decía lo mismo de la democracia y ya empezamos a echarla en falta.

Vázquez Montalbán puso, irónicamente, en circulación aquello de “contra Franco vivíamos mejor”.

Volaremos, entonces, cómo lo estamos pasando ahora, mientras España es uno de los contados países democráticos que se enfrentan a Trump.

Con lo cual, no es un ejercicio monótono revisitar a Zuckerberg, el espabilado de Harvard.

El personaje que se dibuja en la película La red social de David Fincher que cuenta la historia de Facebook, está construido desde la ficción y no mucho de lo que se narra allí se puede tomar como apunte de la realidad, salvo los datos constatables.

Un ejemplo es el timo a los gemelos Tyler y Cameron Winklevoss a los que Zuckerberg les arrebata en la universidad el germen de Facebook.

Otro dato veraz es el temprano aporte financiero de Peter Thiel a Facebook.

Hay más pero de todos modos, la matriz psicológica que construye el actor Jesse Eisenberg, si bien es totalmente subjetiva, responde a un modelo que la peripecia vital de Zuckerberg no desmiente: un sociópata centrado en unos fines sin freno alguno, ni moral ni emocional.

La semana pasada se conocieron dos sentencias adversas contra el imperio de Zuckerberg.

En Los Ángeles, una niña que comenzó a utilizar YouTube, empresa de Google, a los seis años, e Instagram a los nueve, confesó, una década después, no poder superar la adicción generada por las redes.

El jurado declaró culpables a las dos empresas.

En otro tribunal de Nuevo México, Meta, propietaria de Instagram y Facebook, fue condenada a pagar 350 millones de euros por engañar a los usuarios con respecto a la seguridad de sus plataformas.

Las redes, según el Departamento de Justicia, “ permitían a pedófilos y depredadores llevar a cabo explotación sexual infantil y fueron diseñadas intencionadamente para generar adicción en l

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