Ruta de los Siete Valles Colgantes: guía completa por el sendero más bonito del Algarve
Entre la Praia da Marinha y Vale Centeanes se extiende uno de los senderos más sorprendentes del sur de Portugal.
Son apenas seis kilómetros, pero concentran acantilados, cuevas y playas que convierten esta ruta en una de las más completas del Algarve La ruta de senderismo en Galicia que es perfecta para disfrutar de un paseo por el bosque en Semana Santa Si buscas una ruta de esas en las que se contempla más de lo que se camina, seguramente acertarás con esta.
En la ruta de los Siete Valles Colgantes, en el Algarve, el sendero avanza pegado a los acantilados, siempre con el Atlántico a la vista, enlazando miradores naturales desde los que cuesta no pararse cada pocos minutos.
Aquí no hay grandes desniveles ni pasos complicados, lo que realmente engancha es el paisaje.
El nombre no es casual.
Los llamados valles colgantes son antiguas salidas de agua hacia el mar, cada valle colgante estaba asociado a la desembocadura de un arroyo, y con el paso del tiempo, quedaron suspendidas sobre la línea de costa por la erosión.
Ese proceso ha ido modelando un relieve muy reconocible, con paredes de roca caliza, arcos naturales, cuevas y pequeñas calas encajadas entre acantilados.
Es un terreno cambiante, donde en pocos minutos se pasa de zonas más verdes a tramos de roca desnuda, casi blanquecina.
La ruta, de unos 6 kilómetros entre la Praia da Marinha y la de Vale Centeanes (el doble si se hace ida y vuelta), se puede completar en unas tres horas sin contar paradas.
Pero lo normal es alargarla bastante más.
Entre fotos, desvíos hacia las playas y algún baño, acaba siendo una experiencia tranquila para todo el día.
Además, el recorrido es sencillo y bien marcado, lo que la convierte en una opción accesible para casi cualquiera que tenga ganas de caminar sin prisa y con buenas vistas.
Tramo 1.
Praia da Marinha, el arranque entre arcos de roca Empezar en la Praia da Marinha es hacerlo por todo lo alto.
No solo porque es una de las playas más conocidas del Algarve, sino porque aquí el paisaje ya deja claro a qué has venido.
Antes incluso de caminar, las vistas desde arriba anticipan lo que vendrá después: roca ocre, agua turquesa y formaciones naturales que parecen esculpidas a propósito.
El sendero arranca bordeando los acantilados y, en pocos minutos, aparecen los primeros arcos naturales.
Son uno de
原文链接: El Diario
