El 100.2, una controvertida vía de reinserción que disfruta una veintena de presos de ETA
Rafael Herrero Vitoria, 2 abr (EFE).- El pasado 24 de marzo, Soledad Iparragirre, Anboto, histórica exdirigente de ETA, salió de la prisión de Martutene, parapetada tras una gafas de sol y varios allegados que trataban de evitar, sin éxito, una imagen que causó dolor en las víctimas del terrorismo, pero que el Gobierno Vasco enmarca en el camino de la reinserción.
Su salida se ajusta a la aplicación del artículo 100.2 del reglamento penitenciario, el mismo que permite salidas de la cárcel a Garikoitz Azpiazu, Txeroki, otro exjefe de ETA, y que esta semana se ha aplicado también sobre el recluso de la organización terrorista Ángel Tellería.
Son algo más de 20 los presos de ETA que actualmente se benefician de esta medida de flexibilización, que les permite salir de la cárcel de lunes a viernes durante el día siempre que acrediten que van a trabajar, recibir algún tratamiento o realizar labores de voluntariado.
Se trata de una vía ordinaria que, a diferencia de otras medidas, como el tercer grado y la liberad condicional, no contiene requisitos específicos para los reclusos con penas por delitos de terrorismo.
En la actualidad, algo más de una veintena de presos de ETA disfruta de la flexibilización de su condena por la aplicación del artículo 100.2, según los datos facilitados a EFE por la Asociación de Víctimas del Terrorismo -a la que el Gobierno Vasco notifica todos los casos- y la asociación de familiares de presos de ETA Etxerat, que concreta que son 23 los penados por delitos de terrorismo actualmente en este régimen.
Esta cifra podría ser algo mayor, ya que Etxerat no cuenta a los miembros de ETA arrepentidos que abandonaron o fueron expulsados del colectivo de presos de la organización terrorista (EPPK).
La aplicación de esta vía de reinserción no es nueva ni ha sido iniciada por el Gobierno Vasco, que gestiona las cárceles vascas desde el 1 de octubre de 2021.
Muchos presos de ETA se beneficiaron de la medida antes del traspaso de la competencia, incluso antes del final del terrorismo.
En la mayoría de los casos reclusos enfermos o que se habían distanciado de ETA.
De hecho, una de las aplicaciones más polémicas de este artículo tuvo lugar en marzo de 2007,
原文链接: Infobae
