La Xunta de Feijóo pagó 44.200 euros para que los Franco abriesen Meirás cuatro días al mes durante dos años
El convenio entre la Consellería de Cultura y la hija del dictador, Carmen Franco, cubrió los gastos de la seguridad privada y los guías durante las jornadas de apertura a las que obligaba la ley tras la declaración del inmueble como BIC Un informe encargado por Feijóo, clave para que los Franco cobren alrededor de un millón de euros por abandonar Meirás Entre los años 2011 y 2012, la Xunta de Galicia, bajo la presidencia de Alberto Núñez Feijóo, sufragó con 44.200 euros (sin IVA) los gastos de seguridad privada y del servicio de guías contratados para los cuatro días de cada mes en los que el Pazo de Meirás se abría al público, tal y como obligaba su condición de Bien de Interés Cultural (BIC).
Los acuerdos, a los que ha tenido acceso elDiario.es, fueron firmados entre la Consellería de Cultura y la hija del dictador, Carmen Franco.
Feijóo aseguró entonces que el convenio no conllevaría “ningún pago ni compensación” para la familia.
Hoy, Cultura asegura que se trató de “una partida puntual y no se volvió a destinar”.
El pazo había sido declarado BIC por el gobierno bipartito (PSdeG-BNG) el 30 de diciembre de 2008, cuando dirigía Cultura la nacionalista Ánxela Bugallo.
Los Franco intentaron torpedear aquel proceso con la colaboración de un Feijóo que acababa de estrenarse como líder de la oposición.
Después de que los herederos del dictador impidiesen a los técnicos de la Xunta acceder al inmueble para realizar la evaluación previa a la declaración como BIC, el líder del PP gallego aseguraba que no se les podía obligar a abrir Meirás a las visitas porque “no es un pazo” sino “una torre”.
Ese mismo Feijóo fue el que, en febrero de 2011 –ya como presidente gallego– alcanzó un acuerdo con la familia para garantizar la apertura al público.
Lo hizo después de que el Tribunal Supremo rechazase el recurso de los Franco contra la declaración de BIC.
En el convenio se consideraba “especialmente interesante” llevar a cabo “una acción didáctica e informativa más allá de las obligaciones de apertura para sus titulares”.
Una apertura que, “dada la singularidad” del pazo
原文链接: El Diario
