La reverencia del Spotify Camp Nou a Alexia Putellas
Adrián Vázquez Barcelona, 2 abr (EFE).- Quién le iba a decir a aquella Alexia Putellas de seis años, que pisó por primera vez el Spotify Camp Nou en partidos que hoy son recuerdos borrosos de infancia, que acabaría celebrando 500 encuentros con el club de su vida en ese mismo escenario.
El lugar donde empezó todo sería también testigo de una cifra que resume toda una carrera.
Casualidad o destino, el día y la hora habían llegado.
Alexia se convertía en la segunda mujer con más encuentros disputados en la historia del Barcelona, sólo por detrás de Melanie Serrano (519), y la décima en el ranking global del club.
La vida le tenía reservado ese momento.
El contexto tampoco era menor.
Vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones, ante el Real Madrid, la víctima favorita de aquella joven de Mollet del Vallès (Barcelona) que, con los años, se ha transformado en capitana, símbolo y leyenda.
El contundente 2-6 de la ida había dejado prácticamente sentenciado el pase a la octava semifinal europea consecutiva.
También era especial el regreso del equipo femenino al templo azulgrana 1.071 días después.
Pero por encima de todo, desde que el estadio abrió sus puertas, las miradas estaban puestas en ella.
Este jueves más de 60.000 personas llenaron el estadio para verlas jugar.
Y en todo ese trayecto, en ese cambio de dimensión, su figura aparece siempre en primer plano.
Como si su carrera hubiera ido marcando también el ritmo de crecimiento del equipo, del club y de todo un movimiento que dejó de pedir espacio para empezar a ocuparlo.
Su nombre no se entiende sin el del Barcelona, y el del Barcelona tampoco sin ella.
Sus caminos avanzan en paralelo, como una misma historia contada desde dos perspectivas.
Juntos han vivido cada paso: cuando el equipo crecía en silencio, lejos de los focos; cuando los títulos parecían inalcanzables; cuando lloraron tras su primera final europea perdida.
Y también cuando Alexia tuvo que enfrentarse a la grave lesión de rodilla que la apartó casi un año de los terrenos de juego, cuando todo se detuvo y tocó empezar de cero.
Pero también han conocido la recompensa de la perseverancia: cuando conquistaron Europa por primera vez en Gotemburgo en 2021, cuando pasaron de soñar con competir a acostumbrarse a ganar, y c
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