Tema

Rosalía alcanza el éxtasis y desata la locura ante un público enfervorizado en su primer concierto en Madrid

· Español· Infobae

Delirio; éxtasis; una experiencia irrepetible; o el mejor concierto de sus vidas.

Estas son las opiniones que más se han repetido entre las más de 15.600 personas que han abarrotado el Movistar Arena de Madrid este lunes 30 de marzo en el primero de los cuatro shows que Rosalía ofrecerá en la capital dentro de su gira mundial ‘Lux Tour 26’.

A pesar de la incertidumbre de sus incondicionales por si no había logrado recuperarse a tiempo de la grave intoxicación alimentaria que la obligó a cancelar en directo su concierto en Milán hace cinco días, la cantante de ‘Sauvignon blanc’ ha hecho un alarde de voz, coreografías y escenografía barroca, mística con la que les ha llevado a otra dimensión, muy lejos de allí durante dos horas, para demostrar por qué está considerada una de las artistas más importantes del momento no solo en nuestro país sino también a nivel internacional.

Pero antes, muy emocionada y sin poder contener las lágrimas, ha dedicado unas palabras a su público madrileño confesando lo especial que siempre es para ella venir a cantar a Madrid: “Me encanta haber vuelto aquí, y si lo pienso, hace más de una década que voy viniendo aquí a Madrid.

Y es una ciudad que quiero mucho, y de la que tengo muchos recuerdos, y de hecho una vez vine a cantar a Casapatas, y me acuerdo de sentir ahí el duende, como en ningún otro lugar, ¿y quién me lo iba a decir a mí?

Que, pues una década más tarde estaría yo aquí, llenando este espacio, con la gente, con vosotros.

Las vueltas que da la vida, es que es muy fuerte.

Y que gracias a todos por haber venido hoy a compartir esta noche, me siento muy agradecida de poder hacer esto, y con vosotros, poderlo compartir con vosotros”.

El espacio en el que la artista ha desplegado su ballet, misticismo e incluso ‘rave’, se ha dividido en dos y mientras en un foso en el centro del recinto se ha situado la londinense Heritage Orchestra -compuesta por una veintena de músicos-, ella se ha colocado arriba del cambiante escenario, que se ha ido transformando acorde a los cuatro actos en los que Rosalía ha dividido la noche, desde la inicial caja de muñecas hasta una recreación del Museo del Louvre y la sala de la Gioconda de Da Vinci.

De hecho, hasta unos segundos antes de que comenzase el concierto, la artista ha ocultado completamente la escenografía.

Después, unas pantallas blancas, que simulaban el reverso de un cuadro con la firma de la artista y la palabra ‘Lux’, han dado paso al ejército de bailarines que han libe

原文链接: Infobae