Malena Alterio y Carmen Ruiz brillan, pero no es suficiente, en 'La vida extraordinaria'
La esperada vuelta del autor y director argentino Mariano Tenconi, con una versión española de su afamada obra, se queda a medio camino entre España y Argentina ‘El desencanto’, el reflejo en el cine de la miseria moral de la burguesía franquista Malena Alterio y Carmen Ruiz protagonizan la versión española de La vida extraordinaria, de Mariano Tenconi.
Una obra que aborda la vida de dos amigas en un teatro de gran carga literaria y actoral.
A pesar de la entrega de las dos actrices, que en ciertos momentos brillan y se lucen, de un buen texto y de una cuidada producción, la obra no llega a explotar.
Esta vez, el ida y vuelta entre el teatro argentino y español, tan transitado y exitoso en otras ocasiones, no se dio.
Mariano Tenconi maravilló a propios y extraños hace dos años con Cautiva .
Una pieza bien “localista”, pero que volaba alto con dos grandes actrices porteñas, Lorena Vega y Laura Paredes.
Un trabajo que instaba a seguir conociendo el teatro de Tenconi.
La vida extraordinaria era la oportunidad perfecta.
Se estrenó primero en Avilés, y ahora ha llegado los Teatros del Canal de Madrid.
Se trata de la versión española de un trabajo anterior a Cautiva que, si bien se estrenó hace 8 años, hoy sigue en cartel en Buenos Aires.
El montaje argentino supuso uno de los éxitos más sonoros del teatro porteño de los últimos tiempos.
La obra cuenta la vida de dos amigas, desde su infancia hasta su muerte.
Tenconi crea un universo propio para Aurora Alonso (Malena Alterio) y Blanca Sancho (Carmen Ruiz).
Literalmente.
La obra comienza con la creación del mundo y acaba con la destrucción de La Tierra.
Entre medias, veremos cómo estas dos mujeres crecen, descubren y desean por primera vez, ven morir a sus seres queridos, engañan y son engañadas, fracasan y se levantan.
Es decir, viven.
La vida extraordinaria está dividida en dos partes y un epílogo.
La primera parte es la infancia y la juventud, el descubrimiento del deseo y de la muerte.
La segunda es la llegada de la madurez, la rutina, el fracaso y el desengaño.
Sus vidas podrían ser las nuestras, donde todo es común, pero a la vez asombroso: el primer orgasmo, el primer hijo, la muerte de un padre… Un periplo para el que Tenconi despliega un amplio juego de géneros liter
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