Cabimas, la capital oxidada de la industria petrolera venezolana
La lancha atraviesa el agua verde del lago de Maracaibo, enclavado en el noroeste de Venezuela .
No es un verde vivo.
Es un verde muerto, espeso, sofocante.
Una mancha que cubre el 70% de la superficie como una mortaja.
Es el verdín, cianobacterias tóxicas que han convertido el lago en un cementerio acuático.
En el horizonte, las plataformas de hierro reposan como monstruos gigantes suspendidos en el tiempo.
Oxidadas, inmóviles, algunas con las estructuras parcialmente hundidas, parecen esqueletos de una civilización que fue.
Según los expertos, 10.000 litros de aguas residuales sin tratar entran cada segundo.
Las plantas de tratamiento no funcionan .
El informe de Odevida es categórico: eutrofización intensiva, provocada por décadas de derrames petroleros, desechos sólidos,…
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原文链接: ABC Internacional
