El BCE vuelve al foco por la inflación de la guerra, Cuba colapsa y Escribano se atrinchera en Indra
Los bancos centrales regresan a escena con la presión de anticiparse a una posible espiral de precios provocada por el conflicto de Irán y con la memoria aun fresca de las drásticas recetas que aplicaron cuando la guerra de Ucrania Recibe Contraoferta en tu correo - Apúntate para que te enviemos cada semana las claves de cómo afecta la economía a tu día a día Hola. ¿Cómo estás? Justo cuando pensábamos que teníamos domada la inflación en torno al 2%, –objetivo que todos hemos asumido por gracia divina– la escalada bélica en Oriente Próximo y la amenaza real sobre el estrecho de Ormuz, han dinamitado el aparente escenario de placidez. El petróleo coquetea ya con los 110 dólares y se reactivan los fantasmas. En muchas gasolineras el diésel se acerca a los dos euros el litro (1,836), a las puertas de Semana Santa, que es cuando mayor concentración de viajes por carretera se produce en España. Desde el inicio de la guerra, el gasoil ha subido más del 30% y alcanza su precio más alto desde julio de 2022. La gasolina supera los, 1,7 euros el litro. Llenar un depósito de 55 litros de gasóleo ya cuesta más de 100 euros –la semana pasada 90,48– y el de gasolina 93,94 euros, mientras que hace siete días costaba 88 euros. Pero el mecanismo de transmisión va más allá de los carburantes: se extiende a los fertilizantes, a los alimentos, a las hipotecas… En definitiva, la inflación vuelve a asomar por la vía de los costes energéticos, no por un exceso de demanda. ¿Te suena? Exacto, es lo que ya ocurrió con la invasión de Ucrania por parte de Rusia en 2022. Así que los bancos centrales vuelven a escena, con la presión de anticiparse a una posible espiral de precios, aunque los datos actuales aun no reflejan plenamente este repunte. Y, como enton
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